LA PSICOLOGÍA : EL ALMA Y LA CONDUCTA HUMANA ,

sábado, 31 de agosto de 2013

ADELGAZÁ !!!!!!

- Dr Ravenna, está de moda comer muy poco. Dicen que es una manera eficaz de encontrar el peso que corresponde, que alarga la vida. Pero, ¿quién es el médico que propone comer sólo 600 calorías por día?

Usted se fue haciendo cada vez más conocido por sus dietas hipocalóricas (conocidas como dieta Ravenna)
Yo me fui haciendo más conocido porque el resultado de la dieta hipocalórica empezó a sostenerse en el tiempo. La gente empezó a no abandonar, se mantuvo. Algunos se mantienen hace seis o siete años y han bajado 80, 90, 100 kilos. La gente se dio cuenta que, con pocas calorías, se consume parte de la propia grasa y se produce una sensación de saciedad. La dieta es una parte muy chiquitita de un plan integral.

Pero, ¡600 calorías! Uno ya sabe que va a pasar hambre...
No, es al revés. La clave de esto es que yo puedo trabajar la mente de la gente: el mantenimiento, la conducta alimentaria y la conducta en la vida en general. La gente puede creer que de comer 4.000 o 5.000 calorías pasa a comer 500. Cuanto más como, más hambre tengo. Cuanto más tengo, más quiero tener. Cuando menos como, más me alcanza.

¿Cuánto tiempo pasa hasta que el cuerpo se acomoda a comer sólo 600 calorías por día?
Veinticuatro o cuarenta y ocho horas.

¿Nada más?
Te lo aseguro. Ahí uno descubre que lo que comía estaba de más. Es lo mismo que cuando se va a un restaurante y se come pan. ¿Por qué hay panera en un restaurante? Para abrirte el apetito. Hay ciertas comidas que abren el apetito. Por eso, inicialmente, se sacan las harinas, que en realidad no sirven para mucho, salvo para darte ganas de volver a comer más harinas o más comidas. Muchas veces, el hambre es ganas de comer. Y muchas veces, las ganas de comer es ganas de otra cosa. 

Dejar de comer abruptamente, ¿no produce angustia?
No.

¿La gente no extraña la comida?
No. Porque la comida que estabas comiendo, te estaba comiendo a vos. Cuando la dosis de comida es chica, uno piensa: "Tengo ganas de otras cosas, tengo ganas de recuperar mi cuerpo. Todo lo que perdí comiendo..." Yo trabajé mucho tiempo con Alberto Cormillot. Era jefe de internación. ¿Cómo estaba la gente en el ayuno? Perfecta. Yo decía: "¿Cómo puede ser que la gente internada, en ayuno, con dietas de 100 o 200 calorías esté sin hambre, inteligente y lúcida? Con el sistema de bajas calorías, de ayuno o ayuno terapéutico se produce primero una desintoxicación. Después se produce básicamente un estado de saciedad. Si el paciente está tranquilo, yo puedo trabajar la cabeza.

¿Qué sería "trabajar la cabeza"?
Mostrarle que puede todavía salir adelante sin tener que operarse, sin tener que tomar pastillas, que él es dueño de su conducta frente a la comida, que la comida no tiene que comérselo a él. Trabajar la cabeza es hacerle volver a creer en su autoestima.

¿Es estricto con sus pacientes?
Soy tremendamente firme, pero no rígido. Soy firme porque, en este trabajo, esto es así. 

¿Se enoja con ellos?
Me pongo firme, los tranquilizo. Si el paciente está sufriendo, le digo que no se preocupe, que ya va a pasar, que haga una dupla útil con un compañero, lo llame por teléfono y le rinda cuentas. Además, los hago venir todos los días o todos los días posibles.

¿Y cuándo se pone firme? ¿Con qué actitudes?
Con el paciente despectivo, con el que puede poner una bomba en medio de 200 personas: Es el que dice: "Yo no pienso hacer la dieta" o "a mí no me interesa". Entonces yo le digo: "No sé qué estás haciendo acá. ¿Qué venís a hacer? Estás en un lugar donde la propuesta es ésta ¿y querés hacer otra? Entonces andá enfrente, a lo del doctor Cureta". A veces yo confronto, pulseo. O gana el paciente y tira abajo todo el trabajo que estás haciendo. A ellos les digo: "Mirá, estas son las pautas, si te gustan las tomás".

¿Y qué pasa con un paciente que cae, que vuelve a comer?
Se lo busca, llama. Hemos hecho seguimientos personales, lo hacemos llamar por compañeros.

¿La recaída es frecuente?
Obvio, la obesidad es una enfermedad o patología como toda adicción. Uno se la quiere sacar de encima y no puede. Es como cuando vos te querés divorciar. No podés vivir con esa persona y tampoco sin ella. Hasta que te separaste y decís: "Dios mío, qué bien que estoy". Después vas a tener la recaída, vas a querer volver a ver si cambió. Es exactamente lo mismo (risas).

Usted propone adelgazar primero y después cambiar los hábitos.
Si se corta con la comida, se libera la cabeza para que yo pueda trabajar a diario con los hábitos. No puedo esperar a que una persona entre en motivación. Es como cualquier droga. Cualquier terapeuta decente, dice: "Dejá la droga y después tratate".

Cuando uno deja de comer se pone de mal humor...
No. Es más peligroso un tipo que tiene ocho kilos de más crónicos que otro con 40 kilos de más, adquiridos hace poco. "¿Qué me pasa? ¿Soy tan incapaz que no puedo sacarme de encima ocho kilos, el equivalente a un mes de trabajo? Hay algo que me ata primero a la mediocridad ("llego a bajar dos kilitos y me siento tranquila") o a la comida demasiado. O me ata a las harinas, que son las que hacen la adicción básica: galletitas, pizzas, empanadas. La grasa no entra sola. ¿Quién maneja el vehículo por el cual entra al cuerpo? La harina. Para mí es el gran enemigo.

¿Cómo sostener esta energía que dan los hidratos?
Los hidratos te sacan energía. Las harinas y los azúcares, en general, te dan una energía rápida y una caída rápida de esa energía. Las harinas son peligrosas en la medida en que están al alcance de todo el mundo, en cualquier lugar. Son muy baratas y todo tiene harina. El sandwich tiene harina, el pan, la galletita. Vos abrís un paquete de galletitas, no tenías ganas de comer, comiste una y al rato va la otra.

Doctor, no puedo imaginar la vida sin harinas. Me parece triste.
Usted tiene un concepto de la alegría y la tristeza que tenemos que conversar de otra forma, señorita (risas). Si su vida pasa por la harina...

No, no pasa por la harina. Pero, no puedo imaginar una vida sin pan (risas).
Tampoco proponemos una vida sin pan. Sólo despegar al paciente de las harinas en una primera etapa. 

Los últimos estudios de longevidad dicen que cada vez hay que comer menos para vivir más.
Exactamente, porque descansan los órganos, porque no sobrecargas al hígado, alivianás el peso, le das menos trabajo a un organismo que está cansado y lo intoxicás menos de comida, comida que en gran parte no se sabe cómo está hecha. Aunque elijas alimentos de la mejor calidad, tendrías que criar vos tus propios pollos, pescados y todo lo demás. A mayor edad, más diabetes, más hipertensión, más accidentes cerebrovasculares, más arterias débiles. Entonces hay que quitar todo lo que sea grasa. Cuanto más grande es uno, más flaco tiene que estar. El efecto de la grasa en un cuerpo golpeado por los años es mucho más grave que en un joven. Está demostrado que los que vivieron 100 años comían entre 600 y 1000 calorías.

¿Quiénes dan más trabajo o son más perseverantes? ¿Las mujeres o los hombres?
Los hombres son más drásticos. Dicen: "Me las tomo y me voy a comer el asado." Las mujeres dan más vueltas. A los hombres, cuando se quedan, les da vergüenza fracasar. El machismo, el amor propio, tienen menos problemas hormonales, no tienen los famosos ciclos. El hombre tiene testosterona, que es lipolítica, es una hormona masculina que ayuda a quemar grasa. Además, él tiene más músculo. Es más fácil para el hombre. También él es más omnipotente y se las trata de arreglar solo y así es cómo engorda 40 ó 50 kilos. El hombre tiene que aprender de esa humildad femenina de quedarse y depender. Depender sanamente, para no depender en forma libre de una comida que lo está matando.

¿Cómo es el ciclo de la dieta Ravenna ?
Primero se hace una dieta de bajas calorías. Después se puede pasar de 600 a 800 calorías, de 800 hasta 1000. Buscamos el peso lo más cercano al ideal. No hay que cargar al paciente con el estigma de que el gordo no puede ser normal. El gordo alguna vez fue flaco y quiere volver a ser lo que fue. Luego hay que pasar una etapa de mantenimiento. Participa en grupos, donde se escuchan entre todos.

¿Cuánto es lo máximo que llegó a tener a un paciente?
Tenemos de 20, 25 años.

Como el resto de los adictos, ¿los adictos a la comida necesitan estar cerca de un terapeuta?
Tiene que estar cerca de un compañero, de alquien que esté en la misma, con un médico que lo entienda. O con un grupo que pueda sostenerlo en su delgadez. ¿Se puede generar una dependencia patológica con el grupo?
Deprime lo que cuenta el gordo de su pasado. Por eso buscamos grupos positivos. A la persona dramática, la levanto. A la persona canchera, la bajo un poquito. Y eso hacemos todos. Acá hay una obediencia innata, porque la dieta es fácil, no da hambre. Si no yo estaría loco peleándome con la gente y estoy lo más tranquilo. Si tuvieran hambre, estarían furiosos. 

¿Y qué pasa con la falta de energía?
Tienen vitaminas, toman minerales, aminoácidos, calcio.

¿Y qué ocurre con los pacientes que no quieren hacer ningún tipo de actividad física?
Los dejo, los acompaño. La actividad física puede sostener un mantenimiento seguro, pero no ayuda tanto a bajar de peso. Y al revés, la actividad física intensiva no implica que después no vayas a comer para compensar. Está lleno de gordos trotadores y muy pocos dietarios gordos. 

¿Cómo hace para tolerar la frustración? Supongo que eso es lo que debe sentir cuando un paciente vuelve a engordar.
Hay que tener tolerancia a la frustración. Pero como yo no la tengo, inventé este grupo. Me gusta que las cosas me salgan bien, no me gusta vivir para el fracaso (risas). Desde chico tuve tendencia al liderazgo y para que me respeten se necesita carisma y dedicación. Más que frustración, me da dolor cuando vuelve a engordar. Entonces le digo: "Boludo, ¿por qué no me llamaste antes?". Lo tranquilizo.

¿Alguien puede terminar "Ravenna-dependiente"?
Ravenna tiene su propia vida. Acá no se trabaja para la clínica o para Ravenna, sino para los pacientes. Hoy es Ravenna, mañana es cualquier otro. Si te hago bien, es saludable.

¿Por qué es tan difícil sostener una dieta?
¡¡Uh!! Porque es contranatura, porque la presión de la comida es muy fuerte, porque el medio hoy es mucho más adverso que en los 70, cuando apenas había un 15% de gordos. El que adelgazaba se sumaba a un mundo de delgados. Hoy cuando un gordo baja, entra como flaco en un mundo de gordos porque todos están engordando. El bombardeo de los supermercados, el delivery, las comidas procesadas, la variedad de golosinas, el encierro, el peligro de estar en la calle, la no bicicleta. La heladera es el dealer de la droga. El hombre llega estresado y va a la heladera. La mujer que tiene frustraciones, abre la heladera. Donde no hay oferta en exceso, no hay demanda. Donde no hay consumo, no hay adictos.

Fuente: Diario Clarin - See more at: http://www.gordos.com/noticias/detalle.aspx?dieta=1314&titulo=entrevista-con-maximo-ravenna-el-nuevo-guru-de-las-dietas&lang=es#sthash.hDOgPTfM.dpuf

LA COMIDA TAMBIÉN PUEDE SER UNA DROGA .

De un tiempo a esta parte existe la teoría de que casi todo lo que nos rodea crea adicción si se abusa de ello: los móviles, Internet, el deporte o incluso ser demasiado sano. Ahora también se suma a la lista la comida. Hágase esta pregunta: ¿Es capaz de prescindir de ese trozo de chocolate o de ese pinchito de tortilla que está diciendo “cómeme”? Y en caso de resistirse, ¿le cuesta horrores hacerlo? Si la respuesta es sí, puede que tenga algún grado de adicción a la comida. Esta es la teoría de Máximo Ravenna , el doctor argentino que ha conseguido hacer adelgazar al mismísimo Maradona .
Ravenna se ha dedicado desde los comienzos de su carrera al estudio de la obesidad y los desórdenes alimentarios. Su experiencia le avala: treinta años en los que ha tratado con éxito a más de 36.000 pacientes, algunos de ellos figuras célebres, como el astro argentino del balón. Este médico, clínico y psicoterapeuta ha desarrollado un método práctico para acabar con la obsesión de comer. Partiendo de una visión de la obesidad como consecuencia de una forma de adicción, defiende que el deseo de comer no es algo irresistible, sino que se puede controlar.
Un método que ha plasmado en un libro, Aprender a comer (Ediciones B), en el que explica cómo luchar contra las tentaciones constantes, las presiones del entorno y los malos hábitos alimentarios que hacen que muchas personas crean que han perdido la capacidad de comer de forma moderada. Su anterior publicación, Una delgada línea, entre el exceso y la medida, ha sido un éxito y ya va por las nueve ediciones. La palabra adicción viene del verbo latino addicere, que significa entregarse o rendirse. ¿Qué es lo que hace que no nos podamos resistir ante una ración de pastel, una hamburguesa con patatas fritas, unos espaguetis o un helado? ¿Por qué no nos sucede lo mismo ante una zanahoria, un tomate o una naranja?
La comida engancha.
Según Ravenna , igual que hay sustancias que te atrapan y crean adicción como el tabaco, el alcohol y las drogas, con la comida pasa lo mismo. Existen alimentos que enganchan , y que por lo tanto deben evitarse, frente a otros que no. Entre los más adictivos estarían las harinas y los hidratos de carbono refinados, el azúcar, la sal y ciertas grasas. Estos alimentos actúan directamente sobre los mecanismos neuronales de motivación y recompensa y están saturados de ingredientes silenciosos que nos despiertan los mecanismos de repetición. Una inocente magdalena lleva harina, azúcar, grasa y sal, casi todos los ingredientes adictivos, y por eso es muy difícil comer sólo una. Además, recientes investigaciones vienen a avalar esta teoría, ya que han revelado que las personas obesas tienen menores receptores de dopamina en el cerebro y comen más para compensar esta deficiencia. El doctor Ravenna es además contrario al uso de fármacos: “Todos los fármacos que en su momento surgieron como la opción definitiva contra la obesidad han demostrado tener tantos efectos secundarios negativos que los beneficios adelgazantes que prometen han quedado anulados.
La mejor pastilla es autoconcienciarse, y repetirse ‘no soy débil, yo lo puedo todo” Para empezar a vencer en principio sólo hay que resistirse un par de días. El vínculo con la comida puede modificarse en ese periodo de tiempo. “Está demostrado que a las 48 horas de bajar de forma sustanciosa nuestra ingesta de alimentos se produce saciedad de forma natural. Es un fenómeno adaptativo del metabolismo por el cual el cuerpo, al recibir sorpresivamente una notable falta de calorías, se previene contra una posible hambruna, generando saciedad y ahorro de energía. Por lo tanto hay que superar el instante donde nos gana el instinto”, asegura Ravenna . En pocas palabras, cuanto menos se come menos hambre se tiene; y a más ingesta, más ganas de comer. Así, frente a la última tendencia de hacer varias comidas al día pero más frugales, el método Ravenna defiende que es mejor no pasar de las tradicionales: desayuno, almuerzo, merienda y cena. Para lograr decir no a la comida se debe decir sí a muchas otras cosas: a la salud, al movimiento, a la estética y al bienestar. Y también decir sí al ejercicio.
Aumentando el gasto energético se reduce la masa corporal y la actividad física pone en movimiento también la mente. Si se corta el estancamiento físico se corta también el psíquico. Para ello no hace falta acudir a un gimnasio, se trata tan sólo de concienciarse de que hay que mover más el cuerpo durante las situaciones cotidianas. Por ejemplo, caminar de forma más vigorosa hasta llegar a un destino, bajarse del autobús una parada antes y realizar a pie el resto del recorrido, utilizar las escaleras en lugar de los ascensores o hacer la compra andando.
La epidemia del siglo XXI
La cantidad de gente con sobrepeso ha ido aumentando de forma alarmante en los últimos años. Nunca han existido tantas personas con exceso de kilos. Hoy más que nunca llevamos un modo de vida para el cual no fuimos diseñados, una vida de opulencia, de llenar carros en el supermercado y de sobreoferta de productos, casi todos procesados. A pesar de todos los sistemas, de todas las cirugías, de todas las pastillas, de todos los métodos de adelgazamiento y de todas las terapias psicológicas y clínicas, la obesidad sigue avanzando en el mundo. Es la epidemia del siglo XXI. Hace veinte años la obesidad y el sobrepeso no afectaban a más del 17% de la población mundial y hoy representan globalmente un 60%. Según el método del doctor Ravenna , la obesidad es consecuencia del comer, pero de un comer que se ha convertido en una acción repetitiva, excesiva y plagada de autoengaños, dependencia y trampas externas.
Vivimos en un entorno que genera presiones, tentaciones y adicciones de todo tipo, promueve el consumo voraz y desmedido y favorece que nuestros cuerpos se muevan cada vez menos, de esta forma parece que todos estamos sentenciados a ganar peso. El doctor Ravenna propone un método que no se basa en contar calorías o hacer regímenes basados tan sólo en querer estar delgados. Se trata de decir “no gracias”, de controlar nuestras vidas, nuestra fuerza de voluntad como fórmula para ser mejores personas, de no dejarse enganchar por la compulsión de la comida como forma de darnos placer. Se trata de adelgazar para cambiar los hábitos y no de cambiar los hábitos para adelgazar.

SI YO COMIERA TODO EL TIEMPO LO QUE ME GUSTA , ESTARÍA EN PROBLEMAS : DR. MÁXIMO RAVENNA .

CUKMI:  ¿Es un mito que hay que comer más cuando hace frío?
MÁXIMO: El mito es que hay que comer en forma suculenta. El ser humano se mata en verano con el libertinaje de las fiestas y de las vacaciones: llegan los helados, las bebidas azucaradas, los alimentos supuestamente frescos. Y después se mata en el invierno con esto de que hay que comer suculento por el frío. Los dos hábitos habría que cambiarlos. En el invierno, además, la gente quiere gratificarse, se tapa más con la ropa y así que no toma conciencia real de su cuerpo.
CUKMI: ¿Qué hay que hacer entonces para no acumular kilos cuando llega el frío?
MÁXIMO:  Hay que comer alimentos de alto contenido nutricional, no picar, respetar siempre las cuatro comidas respetando las distancias entre ellas, beber líquidos acalóricos y tener conciencia de que lo que comamos nos resulte agradable después. Esto es, que después no necesitemos una batería de medicamentos como antigases o antiácidos…
CUKMI: ¿Hay algún gran aliado de la dieta?
MÁXIMO:  Hay que comer frutas, vegetales, legumbres, carnes magras y lácteos. Pero siempre ayuda el caldo. Por eso siempre recomiendo arrancar el almuerzo y la cena hasta con tres caldos, porque ayuda a la saciedad.
CUKMI: ¿Cómo es un día en tu dieta?
MÁXIMO:  El desayuno varía un poco dependiendo de si hago ejercicio o no a la mañana. Por lo general, tres veces a la semana hago gimnasia a la mañana, así que arranco con un yogurt con cereales o una banana, más un cortado. El almuerzo, si estoy en casa, es alguna tarta con una fruta. Y si estoy en la calle paso por una fiambrería y compro un poco de queso de máquina, pastrón  o blanco de de ave, que me encanta, y armo unos canapés con queso blanco y fiambre. Suelo entrar a la clínica hacia las 13, así que no puedo almorzar pesado porque tengo que poder trabajar. Después, a la noche, ceno lo que hayan  preparado en casa. Pero, si llego un ratito antes de que esté lista la comida, evito pasar por la cocina porque sé que voy a picar y no abro la heladera para ver qué hay porque sé perfectamente qué hay dentro. Entonces, paso derecho a la mesa.

CUKMI: ¿Vos también te cuidás con la comida?
MÁXIMO:  Sí, yo también tengo que cuidarme. Si tengo dos o tres kilos de más en seguida pongo el freno porque la ropa te marca, el saco no prende bien… Cada uno tiene que tener un solo talle  de ropa, no se puede ir cambiando de talle a cada rato. Yo, cuando aumento, es por distracción, o por tensión. Empiezo a picotear alimentos permitidos pero en más cantidad de la debida. Entonces como las viandas que preparamos en la clínica o pido en casa que  me saquen las tartas y me preparen un bife con un tomate al medio. Hay que ser consciente de la comida que se come. Si yo comiera todo el tiempo todo lo que me gusta, por ejemplo  pizzas, medialunas o milanesas con puré, estaría en problemas. Pero sí como cada tanto, lo tomo como un premio. Lo mismo me pasa si voy al supermercado. No agarro la bolsa de la baguette porque sé que es probable que al llegar a la caja entregue la bolsita vacía. A mí me pueden los farináceos. Y no como postres elaborados. Si vamos a comer afuera con una pareja, a lo mejor pedimos una mouse y cuatro cucharas, como para sacarnos  las ganas de algo dulce.  A mí me preocupa más la falta de placer de no verme bien porque no me gusta el abandono físico. Cuando estoy bien, estoy bien en todos los frentes.
CUKMI: ¿Qué medidas de fondo hay que tomar frente a los primeros kilos aumentados?
MÁXIMO: Lo primero es tomar conciencia de lo que se come. Y ver si son apenas dos kilos aumentados de manera circunstancial o si va a ser una tendencia que en primavera nos va a encontrar con 9 kilos de sobrepeso. Después, no hay que comer nada entre comidas. Y respetar el desayuno, el almuerzo, la merienda y la cena. Una vez que estoy sentado a la mesa, tengo que cortar a la mitad lo que me sirvan o me sirva. Y masticar despacio para que la comida dure. Por otra parte, es muy importante detectar los alimentos adictivos, aquellos que probamos y no podemos parar. Una vez detectados, eliminarlos. Hay que evitar las comidas elaboradas o compradas y tener cuidado con lo dietético y sacar toda la comida que sea de fácil acceso y fría, como los dulces o galletitas. Después de tomar todas esas medidas, si no funciona, hay que recurrir a un nutricionista para que nos ordene. Insisto: No hay que perder el estado de atención con la comida. Y hay que insistir con la ropa que aprieta porque siempre es más fácil recurrir al jogging, que puede esconder tranquilamente diez kilos de más.
CUKMI: ¿Hacés las compras?
MÁXIMO:  A veces. Me gusta acompañar a mi mujer. A veces paso por Valenti y me llevo múltiples cantidades de queso, que me encanta. Pero si tengo que bajar de peso,lo evito por completo. Sé que es sólo por u tiempo.

CUKMI: Ponés mucho hincapié en que sean sólo cuatro comidas, pero hay otras tendencias, que indican que hay que comer cada tres horas.
MÁXIMO: Yo trabajé muchos años con el tema de las seis comidas y las recomendba, trabajé años con Alberto Cormillot. Pero un día armé na compulsa con mis pacientes y me dí cuenta de que estaban hinchados de comer todo el día. Está demostrado que  las compulsiones vienen con el estómago lleno. Además, tampoco hay que estimular constantemente la insulina. Creo en sacarle la comida de la cabeza al paciente, intentar que se parezca a una persona común, que no necesita comer todo el día. Y otra cosa: hay que normalizar las medidas de las porciones: el centro del plato es la medida justa. Si a eso le sumás el sedentarismo y que la gente consume un promedio de 3000 calorías diarias, que no son necesarias, vas entendiendo por qué, si hace 60 años sólo había un 12 % de la población con sobrepeso, hoy es la mitad más uno.

POR QUÉ SER FLACA ?

¿Ser flaco no es un capricho tuyo? A mí la estética no me importa. La delgadez no es capricho mío o de Cecilia Absatz. Hoy, todos los médicos aseguran que es más saludable estar aún más abajo del peso ideal. La delgadez no implica de ningún modo dejar de comer. Supone comer lo justo y lo necesario: acá, menos es más. Comer es una obligación de observación, que debe ser sostenida en el tiempo y sin cansarse. En realidad, adelgazar es una tarea; y mantenerse, un arte. Comer es como el trabajo de un arquitecto: decorar un ambiente con equilibrio, que haya algunas cosas lindas y pocas, sin que esté todo sobrecargado. q
Dieta Ravenna de verano
Un plan de 7 días para llegar espléndida al verano. Con este programa alimentario del Dr. Máximo Ravenna, la ingesta diaria es de 1.000 calorías aprox. y podés bajar entre un 6% y un 8% de tu peso por mes (depende del sobrepeso al iniciar la dieta y de la actividad física que realices).
PLAN DIA POR DIAImportante: Lo ideal es supervisar el descenso de peso con un médico, de acuerdo a un plan personalizado y un chequeo médico exhaustivo previo, como así también complementarlo con vitaminas.
DIA 1
Desayuno: 
Cortado o infusión, 1 yogur + 1 manzana
Almuerzo: 1 o 2 tazas de caldo diet o agua, Filet (120 g) de merluza al horno o a la plancha + guarnición de vegetales A (verdes-tomate-zapallitos) o 1 lata (chica) de atún en agua + 1 tomate al orégano, 1 fruta
Merienda: Infusión o cortado, Licuado de fruta (1 vaso de leche con una fruta)
Cena: 1 o 2 tazas de caldo diet, Salpicón de pollo (1 taza de pollo con verduras surtidas con una cda. de arvejas condimentada con 1 cda. de queso blanco o mayonesa diet), Gelatina diet con copete de queso untable
DIA 2
Desayuno: 
Cortado o infusión, 4 fetas de queso máquina
Almuerzo: 1 o 2 tazas de caldo diet, 1 hamburguesa casera + guarnición, de vegetales surtidos, 1 banana
Merienda: Cortado o infusión, 2 frutas o 1 taza tamaño té de ensalada, de frutas con una cda. de queso untable
Cena: 1 o 2 tazas de caldo diet, 1 zapallito revuelto con 2 claras, de huevo en sartén de teflón + ensalada de zanahoria y tomate, Postre de gelatina diet con un yogur
DIA 3
Desayuno: 
Cortado o infusión, 1 banana chica + 1 yogur descremado
Almuerzo: 1 o 2 tazas de caldo diet, 6 kani kama chicos + ensalada de vegetales surtido, 1 cítrico con gelatina diet
Merienda: Cortado o infusión, 1 yogur con copos
Cena: 1 o 2 tazas de caldo diet, 1 plato playo de ensalada cruda de vegetales con 3 cdas. de lentejas o arvejas, 1 copa de ensalada de fruta
DIA 4
Desayuno: 
Cortado o infusión, 1 taza de té de ensalada de frutas con un yogur
Almuerzo: 1 o 2 tazas de caldo diet, 1 plato de postre de ensalada de lechuga, chaucha, tomate y una lata de atún al natural, 2 mitades de durazno diet
Merienda: Cortado o infusión, 1 banana
Cena: 1 o 2 tazas de caldo diet, Panaché de verduras surtidas con una papa y una porción de queso port salut para gratinar, 1 taza de frutillas
DIA 5
Desayuno: 
Cortado o infusión, 1/2 banana + 1 yogur descremado
Almuerzo: 1 o 2 tazas de caldo diet, 1 lomito chico al plato + 1 plato de postre de ensalada de manzana rallada y zanahoria rallada y remolacha, 1 manzana al horno con copete de queso untable
Merienda: Cortado o infusión, 4 fetas de queso de máquina
Cena: 1 o 2 tazas de caldo diet, Ensalada de chauchas, cebolla y tomate y 1 filet mediano a la parrilla, Yogur con colchón de frutas
DIA 6
Desayuno: 
Infusión o cortado, 2 frutas medianas
Almuerzo: 1 o 2 tazas de caldo diet, 1 filet de salmón con 1 plato postre de verduras de hoja, cebolla y tomate, Ensalada de fruta
Merienda: Cortado o infusión, 2 fetas de queso máquina y 2 fetas de pastrón, lomito, jamón cocido, pavo
Cena: 1 o 2 tazas de caldo diet, 1/2 suprema de pollo a la parrilla con verduras al vapor, Aspic de frutas
DIA 7
Desayuno: 
Infusión o cortado, Licuado de frutas sin azúcar (una taza de leche con una fruta)
Almuerzo: 1 o 2 tazas de caldo diet, 1 lomito con un tomate al medio, Ensalada de frutas
Merienda: Cortado o infusión, 1 yogur con copos
Cena: 1 o 2 tazas de caldo diet, 1/8 de pollo con verduras surtidas grilladas y gratinadas con queso port salut, 1 cítrico con gelatina
Asesoramiento: nutricionista dietista
Liliana Grimberg M.N. Nª 978
(Centro Terapéutico Dr. Máximo Ravenna).
Tips antikilosElegí alimentos agradables pero de sabor neutro.
Respetá las cuatro comidas.
Elegí verduras y frutas frescas en todas sus variedades, las cuales nos aportan una gran variedad de vitaminas, minerales, fibra y agua.
Tomá como mínino 3 litros diarios a través de infusiones frías, bebidas diet, agua, caldo, gelatina diet, etc.
Seleccioná alimentos de bajo índice glucémico.
Limitá al máximo las harinas refinadas como productos de panadería, galletitas, fideos, etc.
Seleccioná alimentos frescos de baja densidad calórica.
Utilizá legumbres en las ensaladas (arvejas, habas, garbanzos, porotos, lentejas, etc.).
Incluí proteínas en las ensaladas como pechuga de pollo, atún al natural, huevo o clara de huevos, quesos magros, pavita, carnes rojas magras, etc.
Para el desayuno y la merienda, elegí frutas frescas, yogur descremado, quesos magros, licuado de frutas de estación sin azúcar.
Comenzá el almuerzo y la cena con caldos o sopas light, jugos de fruta diet, gaseosas light agua o infusión.
DR. MÁXIMO RAVENNA . 

DR. MÁXIMO RAVENNA .

El celular suena y Máximo Ravenna, médico y psicoterapeuta especializado en temas de obesidad y trastornos alimentarios, atiende la llamada. Es Cecilia Absatz. La periodista y escritora desea que Ravenna le escriba una frase para la faja de Elogio de la delgadez, su reciente libro que va ya por la segunda edición. “Claro. Es necesario romper con esa idea de que estar flaco es una estupidez”, responde Ravenna, cultor de frases medidas y envueltas en una mística low calories, una filosofía de vida que muchos, como Absatz, adhieren cada vez más. Antes de colgar, Ravenna convoca a Absatz a la presentación de “Camino a la delgadez. De la A a la Z. De la Z a la A” (Ediciones B), su cuarto libro. “Es ágil y diferente. Está lleno de frases, paradigmas, ideas y juegos de palabras. Refuerzo los mismos conceptos de mis libros anteriores, como el corte, medida y la distancia. Y hablo del camino que se hace para engordar. Pero, por otro lado, se dice que hay otro camino: el de la delgadez”. Se entusiasma y explica, entonces, el mecanismo instantáneo a través del cual las comidas palatables (sabrosas) obtienen una inmediata recompensa en el cerebro, generando a su vez la profundización del ‘enganche’: “Cuando hay comidas adictivas, quiero más”, resume.
Al que está desesperado por su exceso de peso, ¿le sirve este tipo de lectura? Informarse es bueno. Pero no me interesa crear gordos ilustrados, esos que saben cuántas calorías tiene una achicoria o el valor nutricional del brócoli. Más que ser un experto en alimentos, lo que el gordo tiene que tener en claro es el efecto que le producen: el pan, en sí mismo, no es malo; pero si el pan lo atrapa, entonces es malo para él. Si es cierto que somos lo que comemos, el gordo come porque no puede parar: es la desmedida, el desborde.
La primera parte del libro focaliza en las razones por las cuales se engorda. Sí, y se explica por qué el gordo está tan endeble. Aquí, la idea gira alrededor del hamburguesamiento, que es una forma de aburguesarse. Sin ser peyorativo, la hamburguesa es un sinónimo de esta época de excesos: mucho pan y calorías, carnes con grasas saturadas, condimentos; representa, además, el exceso de tamaño de las comidas, ya sean estas dietéticas o no. Acumulamos objetos en el altillo y la comida, en la panza. La otra parte del libro se centra en la idea de que es posible llegar al peso que quiero y estar bien. Ahí la idea es ‘Me quiero desgrasar’. ¿Cómo? Modificando las desatenciones, cuidándose de la adherencia a ciertas comidas peligrosas… desagregando el valor agregado que uno le pone a la comida. En fin: encontrando una medida. ¡Es un trabajo, sí; pero no un sacrificio! Más sacrificio es vivir gordo.
El sacrificio es tal que nos obliga a justificarnos por los desbordes todo el tiempo. ¿Sabés cómo surgió la idea de este libro? Fue en uno de los grupos que tenemos, cuando un paciente empezó a lanzarme su rosario de excusas. Es el abc del gordo, pensé. Y lo anoté en un papelito. Sucede que en la sociedad actual, que está quieta y recibe ofertas que no pide, la voluntad está atrapada. Pero uno no puede vivir compadeciéndose. Tenés que poner un límite: si ya comiste sin control y te hizo mal; si tenés panza y colesterol, ¿por qué no parás? A la voluntad hay que recuperarla, así como también las ganas de apostar más al desafío que a la comodidad. El desafío es dejar la abulia y tener conducta. La motivación no viene de fábrica: hay que ir ganándola. A medida que el gordo ve en los grupos a otros que pudieron, gana confianza.
Pero hay mucha gente que asegura que las very low calories (VLC) son tan pocas que uno queda sin ganas de nada, con un humor de perros. En mis centros no veo que la gente esté de mal humor. En verdad, creo que el gordo, a pesar de que se haga el bueno, es un tipo irascible e irritable, que explota como si nada en cualquier oportunidad. Las dietas de bajas calorías o de muy bajas calorías con las que trabajamos han sido muy estudiadas; y, por otra parte, esas 800 calorías diarias no son tan pocas. Además, se supone que no son para toda la vida. En nuestros centros armamos planes alimentarios racionales, adecuados y adelgazantes para quien los necesite, ya sea embarazadas, chicos, adolescentes. Algunas personas necesitarán una low calory diet; en otros, una very low. La clave no está solo en una alimentación más proteica y con menos carbohidratos refinados, sino en un plan integral. Bajar de peso no debe ser vivido como un sacrificio, sino como la carta para un beneficio posterior. En vez de malhumor, lo que yo veo es alegría (que es bajar de peso), satisfacción (producto de sentirse bien físicamente), crecimiento (resultado de estar con otros) y eficacia (dada por los logros rápidos).
En tu libro contás que al cabo de tres años, sólo el 12% de las personas mantendrá el peso ideal. ¿Por qué tan alto el índice de reincidencia? La gente está crispada y la ansiedad es la trampa. La ansiedad por bajar desconoce la paciencia que se tuvo en engordar: si además de querer bajar ya, querés un plan corto y rápido, entonces, quiere decir que sos gordo porque te lo merecés. Pero hay millones de otros factores –como los genes, el clima, la etnia– que la explican y que no dependen de la falta de serenidad de la sociedad actual. Pero sí es cierto que esta sociedad hizo de la obesidad un destino. Por primera vez en la historia, en 2008, el sobrepeso y la obesidad superaron los índices de desnutrición a nivel mundial. Se calcula que, para 2049 la mayoría de la población mundial tendrá obesidad o sobrepeso. Fallan las pastillas y no hay cirugía que no traiga trastorno: hacen perder hierro, pelo, hay síndrome de mala absorción…
En el libro decís que es difícil bajar de peso solo. Se puede, pero cuesta más y, desde mi punto de vista, favorece la omnipotencia. Las problemáticas crónicas –como el sedentarismo, el alcohol, el tabaco, la comida, el juego, la droga– tienen buenos resultados con trabajos grupales dinámicos, que generen la adrenalina que uno buscaba en la comida.
¿La clave para la delgadez es decir a todo que no? La clave para la delgadez es que no haya ni. Si es no, que sea no. Si es sí, que sea sí. Es una decisión: si me hace mal, si me enferma, ¿para qué lo voy a comer? Esto supone dejar de victimizarse porque ya no como una tostada a la mañana: ¡cuando el trigo no existía nadie lloraba! Al adelgazamiento hay que tomárselo como proyecto saludable y realizable. Decir ‘Uy, qué largo que es’ es contraproducente: si uno supiera que va a estar a dieta toda la vida, lo que haría es pasarse la vida comiendo de más.

EL CUERPO REVELA NUESTRO EQUILIBRIO INTERNO : DECIDIR SER DELGADA .

SIEMPRE HAY GENTE QUE QUEDA EN EL CAMINO, QUE NO LOGRA INCORPORAR NUESTRO MENSAJE Y RECAE. PERO SI NO PUEDE HOY, PODRÁ MAÑANA; POR EL CONTRARIO, EL QUE PUEDE HOY, SI NO SE CUIDA, MAÑANA NO VA A PODER. EL PASAR DEL "NO PUEDO" AL "PUEDO TODO" ES PELIGROSO, ES NUEVAMENTE EXCESO. LA MEDIDA ES PODER DECIR "PUEDO UN POCO", CONFORMARSE Y ORIENTAR LA ENERGÍA HACIA LAS TANTAS OTRAS COSAS QUE OFRECE LA VIDA.
ASÍ PUES, MUCHAS DE LAS ALEGRÍAS QUE NO DEPENDERÁN DE ESTAR DELGADO SINO DEL TRABAJO POR MANTENER LA DELGADEZ. Y LA DELGADEZ SE MANTIENE CON FRESCURA, INTELIGENCIA, CALIDEZ, COMPAÑERISMO, SOLIDARIDAD Y EFICACIA. LA DELGADEZ ES EL SÍNTOMA EXTERNO DE TODO UN PROCESO DE CULTURIZACIÓN, ENRIQUECIMIENTO, LEYES, ORDEN, SATISFACCIÓN, DISTENSIÓN Y ALIVIO. EL CUERPO HABLA POR NOSOTROS, REFLEJA EL EQUILIBRIO INTERNO.

DR. MÁXIMA RAVENNA

QUÉ HAY DETRÁS DE UNA PERSONA GORDA ? , RAVENNA PROPONE CAMBIAR DE MODELO ENERGÉTICO .

"Acciones conductuales repetidas ya conocidas, innecesarias, improductivas y muy poco ricas ( a pesar de que parecen ricas) me generan una pobreza enorme en el contacto conmigo...cuando dejo de cometer esta conexión, dejo de interaccionar con esto! empiezo a descubrir cosas que son un poquitito más fuertes...buenas y malas, de las cuales me tengo que hacer cargo y ser responsable de sostenerlas...y esto a veces es mucho más trabajo! Detrás de un gordo hay un gran fiaca, hay un gran abúlico, hay un gran dejado, hay un gran desenergizado...
Acá le damos otro modelo energético y de golpe se llena de algo mucho más sano, igual o parecida a lo que era cuando comía, lo que pasa es que acá no engorda, sino que se agranda...
el grupo es la pastilla, el grupo es la comida, el grupo es te doy de comer otro alimento...te falta un motor propio y tenés que venir acá a que te cambiemos las pilas."

Doctor Máximo Ravenna, Grupo CLAVE

LA COMPULSIÓN DE COMER : CAMBIAR DUELE , PERO NO CAMBIAR MATA !

La conducta compulsiva busca la abundancia, el exceso, la voracidad, como único camino de saciedad. 
Mientras comemos compulsivamente, no pensamos, no nos enfrentamos con nosotros, con lo que sentimos, con lo que nos está pasando. Estamos tan mareados y enquistados en nuestros roles cotidianos (familiares, laborales y sociales), que en realidad terminamos por NO VERNOS, simplemente porque no nos podemos encontrar. Estamos, literalmente, perdidos de nosotros mismos. Para muchos es más fácil COMER que buscarle una respuesta a ese difícil planteamiento.
Si hay una conducta desbordada, no se puede sentir ni pensar correctamente. Sólo cuando "corto" empiezo a ser yo, me alivio y puedo orientar mis pensamientos y mis acciones hacia el núcleo de mis problemas. PRIMERO "CORTO", DESPUÉS PIENSO.
CAMBIAR DUELE, PERO NO CAMBIAR, MATA


DR. Máximo Ravenna

LA TELARAÑA ADICTIVA .

Por qué la voluntad sucumbe en determinadas situaciones y ante ciertos alimentos? El componente psicológico es, sin duda, crucial en el proceso, porque la persona llega a un punto en el que incorpora tantos mecanismos compulsivos, evasivos,trasgresores, y a la vez de culpa y autoengaño, que ya no sabe hacia donde ir. La persona está pegada a la comida y a ese mecanismo y ya no puede elegir. Porque para elegir la manera en que quiere vivir (delgada, agil, sana) deberá, en principio, desestructurar el estado en el que está y asumir una nueva elección. Y no se trata de una tarea fácil cuando uno tiene la mente obnubilada por la presencia de la sustancia adictiva.

Dr. Máximo Ravenna "LA TELARAÑA ADICTIVA"



LA FALTA TAMBIÉN LO DESCUBRE , REVELA SU NECESIDAD DE RECIBIR AMOR .


SER PSICÓLOGO .

¿Qué es ser un psicólogo? La Carrera mas difícil porque se enfrenta a su propio YO!!

Un psicólogo es alguien tan perdido como tú en la vida. Sólo que tiene una linterna y un mapa, además de valentía para acompañarte. Un psicólogo tiene que soportar que la gente hable de Psicología, sin tener la menor idea al respecto. Es de las profesiones más mitificadas del mundo, casi nadie ha leído el “Código de Ética del Psicólogo” pero casi todo el mundo habla de lo que debería ser o no hacer un psicólogo.
Un psicólogo es una persona normal, fuma, bebe, baila, ama, tiene sexo, comete errores igual que todos. Aun psicólogo se le idealiza casi llegar a verlo como a alguien perfecto! Como en todas las profesiones, hay apáticos, drogadictos, arrogantes, corruptos, faltos de ética, entre otras actitudes nefastas, pero también hay psicólogos excepcionales, inquietos por naturaleza, con personalidades exquisitas. Tal cual, como ser humano, nada le es ajeno y en lo humano, la perfección no existe.
Sobre el psicólogo pesa el miedo de la sociedad. Todo el mundo sabe que el psicólogo ve lo que nadie ve, eso da temor. Un psicólogo generalmente dice lo que no deseas escuchar. Esa es una labor titánica y siempre mal retribuida emocionalmente. Dentro de esta sociedad el psicólogo es siempre un último recurso, antes se consulta: al chamán, el médico, el brujo…etc.. Cuando en realidad debería ser el SEGUNDO DESPUÉS DE DIOS! . Un psicólogo no sabe la verdad de la vida, no tiene fórmulas exactas no es químico, tampoco es adivino, menos telépata. El psicólogo es científico. Aunque no siempre tiene razón, pero siempre busca la verdad y la razón. Es un explorador, un investigador por convicción. Y lo mas difícil es que un Psicólogo siempre tendrá que trabajar con su vida,(tener a su terapeuta) ya que si este no lo hace no podrá guiar a los demás!
La diferencia entre una persona que estudia Psicología y la que no, radica en su relación con su sombra, (lo que la gente no quiere ver de si mismo)un psicólogo juega con su sombra. Un psicólogo es su propio instrumento de trabajo. Un psicólogo nunca lo sabrá todo, pero puedes jurar que nunca dejara de buscar saberlo todo.

Bariatric Coaching y Mi bypass Gastrico: LA TELARAÑA ADICTIVA ¿Quién Come a Quién? (Maximo ...

Bariatric Coaching y Mi bypass Gastrico: LA TELARAÑA ADICTIVA ¿Quién Come a Quién? (Maximo ...: Esta semana, cayeron en mis manos 2 libros que me gustaría compartir con todos ustedes! La verdad es que no tiene desperdicio, a mi opinion ...

ADELGAZAR : MÉTODO DEL DR. RAVENNA .


MÉTODO DEL DR. RAVENNA :

NUESTRO MÉTODO

Es muy sencillo, y como todo lo simple requiere un tiempo para entenderlo.
Cuando tratamos la Obesidad estamos tratando con un problema de conducta, una adicción o tendencia a comer más de lo necesario. Ser gordo es ser “excesivo” en conducta, en cuerpo, en plato y en talle. Esto, en definitiva, es la ADICCION: “manotear” más de lo mismo e ignorar como se puede “sacar” de adentro lo propio, lo sano, lo inteligente, lo tranquilizado y lo creativo.
Lo visible, es el cuerpo que habla desde su voluptuosidad, pero hay que ir mas allá, a las conductas que llevan al exceso a ese cuerpo por la falta de medida.
Adelgazar es una gran oportunidad para educar la tolerancia.
Lo importante es adelgazar para cambiar los hábitos y no cambiar los hábitos para luego poder adelgazar. Porque a medida que descendemos de peso, los hábitos se van modificando gracias al estímulo que representa verse bien. El estímulo fundamental es el descenso de peso, porque al sacarnos de encima una mochila pesada podemos pensar más claramente, y esa claridad lleva a no cometer los mismos errores de siempre. Además, y esto es fundamental, se está lejos de la comida de más (el exceso). Al cortar con la dependencia sentirá un gran alivio.
Para nosotros es prioritario ofrecerle un sistema coherente, contenedor y continuo, pero que la confronte con su debilidad. No se trata de enseñar a comer porque ya lo sabe lo que no sabe es PARAR, porque está dominado. Pero lograr un descenso rápido de peso sí motiva su deseo.
Nuestro Método se basa en el CORTE inmediato con los excesos, la MEDIDA – en la porción, el cuerpo y la ropa-; y la DISTANCIA entre las comidas y con la comida.
Estas tres pautas, aplicadas con sentido amplio, abren muchas otras puertas:

El CORTE

Es con el exceso, con la obsesión, con la voracidad. Es despegarse y desapegarse. Alivia y permite comenzar o recomenzar.

La MEDIDA

Es en la porción, en el talle, en la acción y aplaca el hambre.

La DISTANCIA

Es con la comida y con el exceso. Tomar distancia es medir, apreciar, ver, ser sin otro, ser objetivo.
Distanciar las comidas es darse cuenta que se puede estar sin comer tanto ni tantas veces…¡y no pasa nada!!!!
Una vez que se llega al peso deseado y se inicia el mantenimiento, es necesario comenzar a trabajar en profundidad sobre el reconocimiento de la nueva imagen corporal. Es decir, consolidar la relación del paciente consigo mismo y con el medio.

RESULTADOS

Realizamos un tratamiento agudo para trastornos crónicos y/o recurrentes
Obtenemos un sólido mantenimiento de los logros en el largo plazo
Modificamos el desorden, la confusion, el desborde, el desaliento y la ansiedad, producto de reiterados fracasos previos y de lo complejo de estos trastornos.

LOGROS

Se baja entre 200 y 350 grs/dia (promedio)
Hombres: 8 a 11 % de su peso/mes
Mujeres: 6 a 9 % de su peso/mes.
Al ver los resultados, aumenta la motivacion para continuar el tratamiento.

jueves, 29 de agosto de 2013

LACAN : EL SUJETO Y EL LENGUAJE .

Sobre el concepto de sujeto, en la conferencia "Lugar, origen y fin de mi enseñanza" (Lyon, 1967)


"El lenguaje está antes que el hombre, lo que es evidente. No sólo el hombre nace en el lenguaje, exactamente como nace en el mundo, sino que nace por el lenguaje. (...)

El sujeto está fabricado por cierto número de articulaciones que se produjeron, y ha caído como fruto maduro de la cadena significante.

Ya cuando nace, cae de una cadena significante- quizá complicada, en todo caso elaborada- a la que precisamente subyace lo que llamamos deseo de los padres. Aunque este deseo haya sido justamente que no naciera, y sobre todo en ese caso, difícilmente se pueda no tenerlo en cuenta en el hecho de su nacimiento."




Fuente : Leer a Lacan .

EL CAMINO EN EL TEST DE LA CASA .

El Camino en el Test de la Casa.
Es a partir de los 5 años aproximadamente cuando los dibujos comienzan a enriquecerse con detalles, las ventanas ya no son simples cuadrados sino que ahora se le suman cortinas, a veces tejados y particularmente empieza a graficarse el camino de acceso a la casa.
En el test de la casa en niños independientemente de la estructura general que se relaciona mas a aspectos evolutivos y de desarrollo mental los accesorios cobran un peso importante cuando aparecen indicadores psicoafectivas, entre ellos dos elementos complementarios importantes son el camino y el humo de la chimenea, este ultimo ligado a la expresión de afectos.
En este material realizaremos un comentario respecto a la simbología y a algunos estilos de caminos.
Cuando hablamos de camino en el test de la Casa en niños debemos encuadrarlo no en un detalle básico como lo son el techo, la puerta, las ventanas y las paredes, sino como un accesorio, esto es un elemento que no hace a lo esencial del objeto a representar.
Psicológicamente la presencia de camino en los niños cumple la función de demarcar un territorio entre lo que es la familia y el afuera. Así el camino es una forma de simbolizar la salida de lo endogámico a lo exogámico, a la vez de también de funcionar como un amortiguador o defensa frente a la presencia de lo extraño, es decir el mundo no familiar.
Por esto a partir de los 5 años el niño también pone mucho énfasis en representar el entorno como soporte primario a su posicionamiento en el. Así primero dibuja el piso, luego el cielo y el sol y después suma otros elementos, esto particularmente en el dibujo libre.
En el caso del test de la casa una vez graficada la casa puede sumar piso, árboles, flores, sol y nubes.
El camino en la casa entonces es un mediador y por ende podrá servir como una manera de establecer un espacio positivo y diferenciado entre el adentro y el afuera o utilizado mas como un obstáculo y una comunicación ya no tan fluida entre ambos contextos. Son sintomáticos los caminos cuando se presentan tortuosos con muchos acortamientos, excesivamente largos, con presencia de piedras u otros obstáculos que impidan la circulación por el.
También es importante ver hacia que lugar se dirigen y cuantos caminos están presentes. Hay una forma de camino que partiendo de la puerta de la casa se dirige hacia la zona superior de la hoja, estos caminos indican un importante refugio del niño hacia su vida de fantasía y cierto aislamiento social.
Son más positivos los caminos no tan largos, semicurvos que bien o se orientan a derecha sin gran desviación o son frontales hacia la zona inferior de la hoja.

En el dibujo podemos observar varios elementos significativos, 3 chimeneas, numerosas ventanas, un exceso de anchura y dos caminos. Esto entraría dentro de un estilo de dibujo rígido y estereotipado con énfasis en la graficación simétrica. Se trata del dibujo de una adolescente psicótica. En realidad aquí el camino es tan ancho que se mete dentro de la casa, particularmente en la puerta derecha. La línea verde que aparece como base en realidad no es la base de la casa sino el piso por ende esta casa no tiene base, es un contorno que en su base no está definida. Las puertas abiertas indican la presencia de una importante vulnerabilidad yoica, la persona queda expuesta a lo externo y más allá del camino no puede evitar que ello la invada. Los dos caminos indican una importante disociación a afectiva. El techo rojo muy detallado con todos los componentes simétricamente colocados dan la idea si dividimos la casa por la mitad que se trata de dos casa en una, así entonces el exceso de detalles es una defensa obsesiva y patológica contra la desorganización psíquica.
Tenemos a tu disposición el Curso de Formación en Psicodiagnostico Infantil en su modalidad a distancia. De 12 meses de duración. Al finalizar el Curso de Formación obtenés el Título de Especialista en Psicodiagnostico Infantil.
El Psicodiagnóstico Infantil constituye uno de los campos de aplicación del Psicodiagnóstico en si, el Psicodiagnóstico es el conjunto de herramientas compuesto por Test, Técnicas y Pruebas que tienen comofinalidad el estudio profundo de la personalidad desde un punto de vista clínico, psicopatológico y en función de la orientación será el tipo de exploración que el profesional necesite hacer sobre la persona (niño, adolescente o adulto) que se propone evaluar . En el caso de lo niños el objetivo del Psicodiagnóstico infantil será el conocimiento de los aspectos evolutivos, madurativos, de desarrollo, intelectuales, cognitivos, emocionales y afectivos y disposiciones potenciales del niño. Comprende entonces las edades de la primera y la segunda infancia, esto es entre los dos y los 11 años. Dentro del campo de evaluación podemos incluir también desde los niños recién nacidos hasta los de dos años, pero aquí la forma de evaluación seria en base a la integración de otro tipo de métodos tales como la evaluación de la psicomotricidad y las observaciones pediátricas y psicológicas que se realizan durante el primer año de vida donde las sintomatologías se expresan mas a través del cuerpo, pensemos que estamos en los albores del psiquismo por lo cual será el cuerpo el que hable de aquellos malestares del niño. Nuestro trabajo consiste en el aprendizaje teórico, técnico y practico de Test y Pruebas psicológicas y pedagógicas que nos permitan comprender al niño en toda su dimensión personal.
Si te interesa alguna de nuestras propuestas podes visitarnos en:
www.angelfire.com/ak/psicologia/psicodiagnosticoinfantil.html
o escribirnos a:
grafologia@fibertel.com.ar 



NI UNA SOLA PALABRA DE AMOR . Página 12 - 29/8/2013

 Por Sergio Zabalza *
Circula en la web el cortometraje Ni una palabra de amor, protagonizado por Andrea Carballo y dirigido por El Niño Rodríguez; está hecho a partir de grabaciones auténticas, encontradas en el casete de un viejo contestador telefónico. Se trata de una infinidad de mensajes en los que ella, María Teresa, le recrimina, le enrostra y le reprocha a él, Enrique, el destrato del que la hace objeto. La frase “Ni una sola palabra de amor” forma parte del material grabado. Hoy, los verdaderos María Teresa y Enrique siguen juntos e incluso han concedido entrevistas periodísticas. Lo cierto es que poco se habla de las razones por las cuales el señor espera decenas de mensajes antes de responderle a la dama.
Sin duda, el éxito logrado por el video se vincula con la identificación que el público experimenta al verlo. Es que el corto convoca resonancias de las escenas domésticas que protagonizan miles y miles de parejas en su vida cotidiana. Entonces, ¿por qué el hombre necesita que la mujer le pregunte hasta el hartazgo si él la quiere, o si se van de vacaciones, o si reservó mesa para ir a cenar? (o si sacó la basura, paseó al perro o arregló ese picaporte).
Lacan dice (Seminario “Las formaciones del inconsciente”) que “la relación primitiva del sujeto obsesivo a su propio deseo está fundada sobre la denegación del deseo del Otro. El término ‘negación’ está aplicado al sentido donde Freud nos lo muestra provisto del signo ‘no’”. Por ejemplo, ni una sola palabra de amor.
Este “no” resulta de una reacción de defensa llamada anulación, cuyo principal sostén consiste en generar una demanda asfixiante. Así, a costa de la letanía constante de la queja femenina, el hombre evita asumir que el deseo, su propio deseo, no tiene solución: el deseo, para ella como para él, insiste. Pero, cuando el hombre evita así asumirlo, la falta de satisfacción estructural propia del ser –hombre o mujer– queda a cuenta de ellas. No en vano se ha dicho que la mujer es síntoma del hombre.
El sentido común indica que los hombres huyen de la demanda femenina. Cualquier charla entre varones atestigua las cosas que hacen los tipos con tal de que la mujer “no me rompa las pelotas”. Y sin embargo, la perspectiva psicoanalítica invierte el punto de vista, El obsesivo (léase, para este caso, el hombre) busca que le pidan.
* Psicoanalista.

MALESTAR EN LA FAMILIA . De la ilusión moderna al desencanto posmoderno . Página 12 . 29/8/2013 .

 Por Rodolfo Moguillansky y Silvia Nussbaum *
La familia moderna es una producción social del siglo XX. Este nuevo modo de vincularse, imaginado por el romanticismo, sólo alcanzó una generalizada realización social después de 1920. Dejó de ser hegemónico el matrimonio concertado y emergió esta idea innovadora que, en Occidente, atravesó todas las clases sociales: los lazos matrimoniales debían estar asentados en un sentimiento recíproco, en una decisión de quienes así se unirían. Esta es la médula de la pareja y la familia modernas: son decididas por quienes las instituyen. AnneMarie Sohn (en La más bella historia de amor, de Dominique Simonet, ed. Fondo de Cultura Económica, 2005) lo relata así: “Después de siglos de inhibiciones, frustraciones, represiones aparece entonces esa cosa tan inconfesable, tan ocultada, tan deseada, que surge tímidamente de la penumbra: el placer. La revolución amorosa que se desarrolla de 1860 a 1960 es discreta pero ineludible. ¡Basta de ese recato hipócrita, de esa vergüenza de su propio cuerpo, de esa sexualidad culpable que consolida la infamia de los hombres y la desdicha de las mujeres! ¡Nada de matrimonio sin amor! ¡Nada de amor sin placer!”. Se trata de una pareja y una familia que encuentran su fundamento en la ilusión de un amor recíproco.
La pareja moderna fue provocativamente llamada por Denis de Rougemont “un invento de Occidente” (El amor y Occidente). Y se suponía que en esta “nueva pareja” se articulaba el amor con la sexualidad. Con este invento se modifican las bases en las que se había sustentado la pareja. El matrimonio nunca antes había sido considerado por la sociedad como asunto exclusivo de los contrayentes: siempre había estado ordenado ética y religiosamente en el contexto supraindividual de la comunidad humana y de la familia. Se habían establecido leyes, normas morales que imponían su primacía sobre las necesidades del matrimonio en cuanto tal. La constitución de la pareja que funda la familia moderna, a diferencia de las formas previas, se establece mediante la creación de un tejido imaginario que encuentra su “materialidad” en el enamoramiento, el que debe dar sustento a una compleja trama emocional.
En la posmodernidad, la institución amorosa, que tuvo tanto prestigio en la modernidad, está en crisis. La pérdida de hegemonía de la pareja moderna se dio en un movimiento que se desarrolló especialmente desde la década de 1960 en adelante. Las conformaciones familiares de la posmodernidad se han ido haciendo lugar, incluso han logrado un reconocimiento social y una juridicidad dentro del aparato legal del Estado. Estas formas familiares procuran conservar la aspiración de felicidad dada por la reciprocidad amorosa, buscándola en nuevas formas de relación o en relaciones hasta entonces interdictas por la mentalidad moderna.
Buena parte de las familias actuales son familias ensambladas, recomposiciones de las familias preexistentes en una nueva con “mis hijos, tus hijos y nuestros hijos”. Junto con ellas, otras nuevas conformaciones han logrado un lugar dentro de los enunciados de fundamento de la cultura: uniones de pareja del mismo género, familias homoparentales, familias uniparentales. Simultáneamente los homosexuales han bregado en pos de un orden legal que diera legitimidad jurídica a sus parejas. En la Argentina y otros países, pueden ya acceder al matrimonio civil.
Pero quizá la esencia de la posmodernidad no esté en esas formas, ya que tanto las familias ensambladas como las parejas del mismo sexo reivindican la aspiración moderna de la felicidad dada por la reciprocidad amorosa, y quieren tener el mismo reconocimiento otorgado a la pareja moderna. En cambio, los que eligen vivir solos personifican el desencanto de la pareja unida por el amor que inventó la modernidad; no creen en las grandes pasiones. Este ser misántropo, arquetipo de la posmodernidad, propone acabar con las ilusiones de certeza de la modernidad, siente desencanto respecto de sus promesas y expectativas. Se afilia a un modo de pensar que podríamos caracterizar como el pensamiento de la incerteza, de la duda. Quiere ser eficaz. Su criterio es el de la operatividad y no el juicio sobre lo verdadero y lo justo. El hombre de la posmodernidad no concibe el futuro como un momento separado de su presente, al modo en como lo pensaba el hombre de la modernidad. El futuro es una prolongación del presente, sin solución de continuidad con el mismo. Este individuo posmoderno es incrédulo respecto de los grandes metarrelatos, a los que invalida por sus efectos prácticos. Aprecia, en cambio, un saber que parece dominar la razón social por la vía de la comercialización de sus productos. Todo para él puede ser mercancía, aun las fantasías sexuales.

Aquel idilio

Generalmente, la consulta vincular se relaciona con lo que llamamos “malestar vincular”, al cual subyace la suposición de un origen idílico del vínculo; origen que se supone vivido o al que, en su defecto, no se accedió; aun en la suposición de un mal armado inicial está presente la concepción de que habría un posible buen armado del vínculo, al que ellos no accedieron. Todas estas formulaciones tienen en común la creencia en una suerte de paraíso inicial. Ese estado previo de gracia se asienta en la creencia compartida de que, en algún momento fundacional, sintieron complicidades sincronizadas y expectativas de mutuas reciprocidades, o debieran haberlas sentido. Esto da condiciones de posibilidad para que la pareja se funde. Se crea luego la creencia en la continuidad de un ser del conjunto por fuera de los encuentros, una identidad del conjunto.
En Occidente, desde el siglo XX, esta identidad del conjunto –que toma la forma de vínculos intersubjetivos estables– se cimenta en la experiencia fusional del enamoramiento, amasada con la argamasa del encuentro ilusorio con lo idéntico o lo complementario. Esta identidad del conjunto se fundamenta en que el encuentro amoroso experimentado presupone haber constituido, entre ambos, lo que llamamos “lo Uno”, en tanto se ilusionaron con ser parte de un mismo Uno. Una de las causas de la idealización inicial es que hemos sido criados con la convicción moderna de que la búsqueda de felicidad es un objetivo sensato para nuestras vidas y de que en el amor recíproco encontraremos la felicidad.
La ilusión de tener la misma ilusión genera pertenencia. Las parejas en la modernidad se han formado sobre la premisa –ilusoria, imaginaria– de que es posible consumar el amor en la pareja, de que es posible la reciprocidad en el territorio del amor. Aun hoy en día, las áreas de nuestra experiencia vinculadas con la vida en pareja y la vida familiar son depositarias privilegiadas de esa imaginaria y desatinada convicción. Esta ilusión genera pertenencias y pasiones y lleva a desilusiones. Desilusiona no poder sostener la disparatada ilusión estructurante que los juntó, pero el vínculo genera pertenencia. Se pertenece a un nuevo vínculo y ese lazo hace lugar a una nueva familiaridad.
El sentimiento de pertenencia creado por el nuevo conjunto, que se ha instituido con el enamoramiento produce nuevas identidades; emerge con él un sentimiento, ilusorio, de homogeneidad. Se configura así una nueva subjetividad que habita en una nueva espacialidad, cuyos bordes son establecidos por este nuevo conjunto al que se siente pertenecer. Surge entonces, entre los miembros del vínculo, una expectativa de reciprocidad y un sentimiento de propiedad que no debiera ser cuestionado. Para dar reconocimiento a lo que dictamina la realidad del vínculo y poder mantenerlo, sus miembros deben hacer un permanente trabajo vincular.
¿La búsqueda de felicidad es un objetivo sensato para nuestras vidas? Forma parte de la mentalidad de la modernidad la noción de que, si hay suficiente amor en la familia, habrá felicidad: como resultado, para esa mentalidad, la búsqueda de felicidad es un objetivo sensato para nuestras vidas. Hemos sido criados en la convicción moderna de que la búsqueda de felicidad es un objetivo sensato para nuestras vidas y de que en el amor encontraremos la felicidad. Aunque la experiencia parece no condecir con esa aspiración, nuestro funcionamiento emocional personal y familiar suele tenerla como referencia. La esperanza que el amor de pareja puede ser una perdurable realización de la felicidad tiene una enorme fuerza en la modernidad; y se mantiene, pese a que la experiencia no parece confirmarla. La no confirmación es subestimada, se la contradice, se la ignora, debido a la fuerza que tiene la representación idealizada del estar juntos en un vínculo de pareja. Esta representación tiene un arraigo generalizado entre los hombres y las mujeres, está viva incluso entre los que participan con el papel de escépticos, esta ilusión suele tomar la forma de una creencia religiosa en la modernidad. Se convierte en una cuestión de fe: “Tiene que ser”, “así debiera ser”, como si su realización fuese del orden de lo natural; se cree en el amor, es necesario que exista. La realización de la ilusión idealizada del amor de pareja perdura en los enunciados del fundamento de nuestra cultura y sigue teniendo pregnancia para una parte importante de la sociedad.

“Explicación-reproche”

En el malestar en el vínculo está presupuesto un momento fundador. El malestar no suele ser concebido como propio del vínculo, como algo inherente a él, y es juzgado como ectópico, como una malformación que se ha agregado a la vida de la familia, algo que no condice con la convicción que suele regir en el imaginario familiar, que enuncia que, si el vínculo funciona bien, debiera reinar la armonía y no debieran sufrir conflictos.
Esto que describimos respecto del imaginario familiar también es aplicable a todo imaginario social. Sigmund Freud, en Malestar en la cultura, nos advierte que la humanidad aspira a “la felicidad”. La felicidad implica un modo de sentir que deriva de habitar un territorio que está a salvo de conflictos y de sorpresas. Describe el malestar que trae que la cultura no recubra, no vaticine, no prevea en su totalidad los efectos de la naturaleza ni de las relaciones entre los hombres. La consecuencia de esta generalizada creencia es obvia: si hay malestar, algo funciona mal: ha habido una mala acción, lo cual suele determinar que, ante el malestar en el vínculo, los miembros del mismo suelen dar una explicación acusatoria para explicar por qué este malestar ocurre. El malestar, entonces, es frecuentemente acompañado por irritación y fuertes enojos que toman la forma de reproches. En los estados de malestar no se suele concebir que todos comparten la preocupación por lo que les ocurre. No suelen pensar en la existencia de un sufrimiento que abarque a todos los miembros del vínculo. Esto lleva a que en esos estados no reine la solidaridad. Más aún, la violencia que suele acompañar a la constelación emocional traída por el malestar tiende a borrar la idea de un nosotros, y suele reinar un sálvese quien pueda. En ocasiones, el malestar en el vínculo está signado por una emocionalidad impregnada por una marcada intransigencia mutua, con una extrema susceptibilidad, al límite de la exasperación.
Esta explicaciónreproche presupone, entonces, un bienestar anterior perdido, un estado previo de gracia, que se apoya en la creencia, compartida entre los integrantes del vínculo, de que, si fueran una buena pareja o una buena familia, debieran sentir complicidades sincronizadas y expectativas de mutuas reciprocidades, como las que se ilusionaron con las fantasías fusionales de complementariedad o gemelaridad que los constituyó como conjunto. En concordancia con esa creencia, se suele concebir al malestar vincular como un fracaso, como la evidencia del daño que han hecho al vínculo que los llevó a perder el Edén. En razón de este supuesto, el malestar vincular, además del sufrimiento propio que conlleva el estar en malos términos con alguien próximo y significativo, se potencia por el dolor de haber fallado.
* Texto extractado de Teoría y clínica vincular. Fundamentos teóricos del abordaje clínico de la pareja y la familia, de reciente aparición (Lugar Editorial).